miércoles, 19 de agosto de 2009

"Me gusta oir las estrellas"


Tanta ilusión, tanta esperanza, tantas posibilidades, tanta realidad, tanto abandono, tanta tristeza, tantos errores, tanto suponer, tanto tanto que queda en nada...

"Nada más que un relámpago amarillo cerca de su tobillo. Quedó inmóvil un instante. No gritó. Cayó suavemente como cae un árbol. En la arena, ni siquiera hizo ruido".

miércoles, 1 de julio de 2009

Voluntad de hierro

No sé de quién fue la idea de hacer sólo la mitad de mi cuerpo adosado a un bloque de hormigón. Ni siquiera tuvo piedad para dejar mis brazos libres.

El escultor no sabía que había dado alma a su obra. Quiero ser como las personas que caminan frente a mí.

Dicen que doy calambres. No saben que con sus chispazos mi cuerpo va creciendo bajo el hormigón.

Pronto me levantaré y me iré.

sábado, 20 de junio de 2009

Todavía no hay nada hecho

No hacía falta decirlo, todos lo sabían desde que nacían. Los negros estaban obligados a ceder su asiento a los blancos en cualquier transporte público. Así, un blanco de dieciocho años, sólo con su presencia, hacía levantar a una negra embarazada o a un octogenario negro.

Llegó un día, en 1955, en que una mujer negra no se levantó ante la presencia de un hombre blanco. Ella volvía de su trabajo, estaba cansada del despotismo establecido. Nadie consiguió levantarla de su asiento, a continuación fue detenida. Fue la primera, pero no la última.

La imagen de la detención de aquella mujer de aspecto tranquilo movilizó a toda una raza. De aquel incidente surgió un líder, Martin Luther King Jr., que, con mucha organización y practicando la “no violencia” de Gandhi, consiguió que todos los trabajadores de color no tomasen los autobuses en sus desplazamientos. Constituían el 60% de los usuarios habituales del servicio de transporte.

Su postura logró un gran avance de los derechos civiles de los afroamericanos en los EEUU. Pero Martin fue asesinado.

Hoy podemos ir a votar todos. Sí, podemos, ni siquiera digo debemos. Es un derecho y un deber, cada uno lo toma desde la perspectiva que quiere y lo ejerce o no, según su voluntad. Pero… ¿nos acordamos de las mujeres que consiguieron, con su lucha, que hoy, nosotras podamos ir a las urnas? ¿Nos acordamos que hace pocos años que nuestros nombres aparecen en las papeletas?

¿Nos acordamos de que, en una gran parte del mundo, hay personas que no saben qué es el derecho al voto? Sabemos que el conocimiento nos hace libres, por eso, a estas personas les impiden el acceso a la cultura, a ellos y a ellas. Y si ellos se adjudican el derecho a votar, a ellas las quieren sordas y ciegas para que no puedan hablar, para que no sepan que a poca distancia de donde viven hay un mundo diferente que se les oculta.

Hacen falta muchas Rosas Parks y muchos Martin para seguir cambiando la historia pero… ¿Habrá voluntarios para morir?

lunes, 1 de junio de 2009

Amor frío


Recuerdo cuando me regalaron a Cristóbal era como una lombriz amarilla. Su tacto sigue siendo tan suave como el primer día. Nunca sale de mi cuarto, le encanta el rincón de los libros.

Qué cantidad de ratones se comía, ahora ya no tiene bastante, ha pasado a tragar conejos enteros. Eso me da pena. Sí, me da pena. Pero es el ciclo de la vida. Unos mueren para que otros vivan. Cristóbal no se aparta de mi un segundo, últimamente, hasta se acuesta conmigo, no he visto serpiente más fiel. En que me meto en la cama allí está, pegada a mi, no veas cómo ha crecido, casi es tan larga como yo.

Siento lo que voy a decir, amigo, sólo te está midiendo. Cristóbal nunca tuvo dueño.

jueves, 14 de mayo de 2009

Veneno

Me alegra verte amigo, aunque sólo seas tu sombra escondida tras la niebla de tus ojos. ¿Dónde guardas la soledad para que no duela?

Puedo mirar a otro lado, puedo reir contigo un rato y marchar. No quiero, no quiero arrepentirme de lo que no hice, acaso sólo de lo que hago. Por eso te abrazo, y lloras porque sientes el cariño que demandas, ahora mi corazón late por tí.

Eres el muchacho que conocí hace ya demasiados años. No quiero ver como tiemblan tus manos, hasta ellas ha llegado el dolor que te metió en el vaso.

jueves, 7 de mayo de 2009

El poder más fuerte

Porque le engañaste. Porque no le dijiste que la hija que esperabas no era suya. Porque no le quisiste nunca. Porque te pegaba con saña. Porque le dijiste que no era mi padre. Porque desde entonces me pegó. Porque yo tenía la culpa de todo. Porque me diste dos hermanos. Porque me pegabais los dos. Porque le denuncié. Porque no declaré contra ti. Porque me llevaron a una casa de acogida. Porque siempre me he buscado la vida. Porque quiero a mis hermanos y su padre les pegaba. Porque ya no estás con él. Porque no mereces ser madre. Te quiero.

Porque te di mi amor desde que supe que venías. Porque te cuidé cuando enfermaste. Porque no dormía velando tu cuna, tu cama. Porque renuncié a todo para verte crecer. Porque quise que fueras un buen hombre. Porque algo hice mal. Porque ya no me necesitas. Porque no me venías a ver. Porque tampoco me llamas. Porque soy una carga molesta. Porque muero. Porque no mereces llamarte hijo. Te quiero.

martes, 5 de mayo de 2009

Cosas que pasan 1

Estoy porque con el tiempo os quiero, porque la costumbre me hace permanecer, porque ni siquiera soy un joven. Hoy tomo mi primera decisión, ya me dejan decidir.

Soy el primero en llegar, como siempre, pero hoy esperaré, porque puedo, porque me dejo y porque quiero. Su entrada está acompañada de la ovación y aplausos de sus compañeros de equipo.

-Dime, ¿por qué llegas tarde?
-Porque me voy.
-¿Cómo que te vas?
-Hace mucho que entreno para no jugar.
-No te esfuerzas.
-Tres minutos de partido, cuatro tapones, dos canastas. Me voy.
-Tú sabrás lo que haces. Eres libre para irte.

Probablemente, nunca sabrá que él también era libre para impedir que se fuera.

El problema no siempre es abandonar, sino dejar que el otro se vaya.

Diego, eres un gran muchacho, ya te echo de menos.